viernes, 30 de septiembre de 2016

El pensamiento político de Cicerón

Marco Tulio Cicerón, si no el más grande, uno de los más grandes oradores de la historia (Catón, el viejo, había dejado la valla muy alta y en su generación tuvo que competir con César); vivió durante el siglo primero anterior a nuestra era. Fue testigo del declive y agonía de la República. Esta coyuntura lo hizo partícipe de algunos de los sucesos políticos más importantes de la historia de Roma.

Como complemento a su formación, Cicerón viajó por el mundo griego. En estos viajes tuvo contacto con las teorías epicúreas. Sin embargo, asumiría el pensamiento filosófico de los estoicos, escépticos y socráticos para formar su propias ideas filosóficas. Un punto a tener en cuenta es que Cicerón ponía a la política antes que a la filosofía y por eso su pensamiento filosófico estaba dirigido a atender sus necesidades políticas. Se puede resumir de la siguiente manera: "el bien común es más importante que el individual". Consideraba que el individualismo, el culto a la persona, el caudillismo y el ensalzamiento de los grandes personajes que ponen a los méritos personales por encima de las necesidades de la República terminarían por acabar con la misma. Fue capaz de darse cuenta que la decadencia había llegado a la ciudad, que los magistrados eran corruptos, que hacía falta una reforma del estado. Catilina, Pompeyo, César, Marco Antonio y Octavio representaron (cada uno en su momento) este cambio necesario. Sin embargo, Cicerón (en concordancia con su pensamiento) consideraba que ello solo representaba el triunfo individual y no hacía justicia la necesidad republicana. Aún así, nunca mostró decisión en su oposición a estos personajes, salvo en el caso de Catilina. Si bien sus discursos fueron decisivos en mostrar oposición, esta no fue constante y otorgó su apoyo cuando los vientos venían en contra.

Perteneciente a la gens Tullia que, pese a ser una familia de antiguo linaje, no era una de las más ricas ni de importancia política. Por este motivo Cicerón tuvo que forjar su carrera política con una gran dedicación. Cicerón llegaría a completar el cursus honorum y, de esta manera, convertirse en el primer miembro de su familia en ocupar un cargo político, es decir un novus homo. Para alcanzar renombre tenía dos opciones: la primera, una carrera militar excepcional o la segunda, dedicarse a la defensa legal de gente más influyente. No siendo un soldado nato, Cicerón solo hizo una corta carrera en el ejército durante su juventud. Tampoco poseía el genio estratégico de César, la fortuna ni madera de soldado de Pompeyo ni la riqueza de Craso. Es así que eligió el camino de las leyes. En este campo se mostró como un sobresaliente estudiante, excelente orador de impecable retórica y con una agudeza mental excepcional. Estas cualidades atrajeron la atención de muchos políticos influyentes y pronto conseguiría formar una red de influencia de considerable importancia.

La vida de Cicerón estuvo llena de genialidad y falta de decisión. Estaba convencido de que las costumbres romanas se estaban perdiendo y que esto debilitaba la República pero le faltó la decisión de Catón, el viejo, para denunciar esta pérdida de valores. Era consciente que, en el declive de la República hacía falta una reforma pero le faltó la fuerza y decisión de César en tomar medidas para hacer la diferencia y buscar el cambio.

La idea de la Ley Natural defendida por Cicerón y basada en las ideas filosóficas de Platón, Aristóteles y los estoicos, sostiene que las leyes deben estar subordinadas a las necesidades humanas y deben constituir un sistema único que pueda ser aplicable a todas las personas en cualquier espacio geográfico y bajo cualquier condición. Esto gracias a que no están basadas en la necesidad del Estado sino en la naturaleza del ser humano que es única e inmutable. 


Sus escritos influenciaron en los pensadores desde Séneca hasta nuestros días. Agustín afirmaba que gracias a Cicerón pudo dejar su vida de pecado y paganismo y encontrar el camino de Dios. Los primeros cristianos lo llamaban “justo pagano” pues consideraban que, pese a ser pagano, fue una persona justa y haber vivido según los preceptos cristianos incluso antes de Jesucristo y no haber conocido la palabra del Señor. Los renacentistas retomaron las ideas políticas de Cicerón y su filosofía en cuanto a leyes. De esta manera es que Cicerón ha ayudado a formar el Derecho actual.

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